domingo, 28 de junio de 2015

EN UN PUEBLO DE CASTILLA

                                       “Un hijo es la recompensa de la vida” Proverbio africano

    Cuando Mamadou cogió el traspaso del Bar de Fermín, todo el mundo en el pueblo negó el saludo a Fermín por poner el bar en manos de un extranjero. A Mamadou, sin embargo, el bar se le llenaba a todas horas y la clientela consumía el doble que antes, como represalia al pobre viejo. El joven, feliz y agradecido al pueblo, confundía una estúpida venganza con una amable celebración y buscaba por todos los medios devolver al pueblo, con creces, toda la bondad recibida. Así, un sábado de Enero, Mamadou tuvo su primer hijo y lo llamo Fermín Kwame Hatoubou. Las burlas no daban tregua al antiguo propietario del bar, que terminó por no salir de casa. Ese año, cada mes, Mamadou se acercó al Registro a declarar, uno a uno, todos los retoños que había regalado a Garcinuñez, teniendo la deferencia de poner siempre el primer nombre del abuelo de la criatura. No quedó ni una sola familia sin regalo de Mamadou en ese lugar de Castilla de cuyos nombres no quieren acordarse.

María Fraile


2 comentarios:

  1. Como se dice en Argentina, se las mandó a guardar... aún cuando suena feo, se las ingenió bien Mamadou.

    Saludos

    J.

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    1. Inocente, Mamadou!...lleno de buenas intenciones...por cierto, José, hoy he aprendido una expresión gracias a tu comentario!

      Saludos para tí!!

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