sábado, 29 de julio de 2017

LA CASA DEL CRUCE

   La puerta del camposanto gimió como becerro recién parido, la última vez que se abrió fue hace tres años cuando vinieron a enterrar a Juana. Estuvieron dos horas antes de encontrarle un sitio bajo los brezos, algunos dudaban de que fuera el cementerio aquella tierra llena de malas hierbas y sin muertos aparentes. Y es que aquí nadie viene a visitar a los suyos, los entierran como si fueran de otros. Por eso, los muertos en este pueblo están más muertos que cualquier otro difunto, porque pasan al olvido antes de morirse. Yo ni siquiera les dije que Juana no era de por aquí, que era de por allí arriba, de detrás del cerro pero que se había ido a vivir a la casa del cruce porque la señora Faustina nunca volvió de las eras y era un desperdicio abandonar una casa sin goteras. Tampoco les dije que era Juana a la que enterraban, allá ellos si ni siquiera conocían ya a su propia madre o a su pariente, quién sabe. Por no decir, no dije que no estaba muerta. Los inviernos son recios por aquí y ya no tengo edad para andar cambiando tejas.

Relato finalista en el VI Concurso de Microrrelatos "El Roblón". http://asociacionfelixdemartino.blogspot.com.es/p/vi-concurso-relatos-el-roblon.html

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jueves, 4 de mayo de 2017

NOBEL DE ASTRONOMÍA

     Científicos americanos afirman que el universo podría plegarse como un pañuelito de papel. Y así, dobladito como un kleenex terminaría con la linealidad del tiempo. Este sí que es un gran invento americano. Por ejemplo, en este universo plegable como esos chismes que podemos llevar a todas partes, ahora, en vez de estar frente a tu casa vacía, bajo tus ventanas cerradas, yo recogería las esquinitas de ese universo y te traería desde aquel entonces. Y en el tiempo que tardo en hacer una mariquita de papel tú ya estarías tirándome besos, despeinada por tanto pliegue, desde las ventanas. Y yo podría llamar otra vez a tu puerta. Hay que dar el premio nobel a estos científicos americanos que tanto saben de astronomía. O de amor.
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domingo, 16 de abril de 2017

LA RENDICIÓN

   Una ristra de ropa blanca se agita y zarandea a sesenta kilómetros por hora bajo los caprichos del Mistral. Calzoncillos, calcetines, toallas y sábanas hablan de la rendición de los vecinos del cuarto. Eso le podía haber pasado a cualquiera, un mal encuentro, una mala decisión, la simple inercia. Eso lo veo claro yo desde la mesa de mi cocina, por el momento las cuerdas vacías de colada resignada. Eso lo ven claro ellos, los brazos caídos, mustios los pies que arrastran sin dejar espacio ni para la sombra ni para la huella. Yo los cruzo a menudo, rendidos y relimpios, agitados y zarandeados bajo los caprichos del Mistral.

domingo, 9 de abril de 2017

ASTENIA PRIMAVERAL


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   La primavera desbordaba por las ventanas antes incluso de que el despertador anunciara el comienzo de un nuevo día. Agustín, incapaz de levantarse, hiperventilaba para sobrellevar los trinos que llegaban desde el patio. La primavera desbordaba por los tejidos sintéticos de las faldas de su mujer y por los granitos apocalípticos de Martita, su hija menor. Ciruelilla, su fox terrier era la primavera hecha perro y de las macetas llenas de tierra estéril empezaban a surgir plántulas sin nombre ni futuro. Agustín ya no podía más de la traslación de este maldito planeta, todos los años perdía determinación en abril y se quedaba sin fuerzas. Sin ganas. Y ya se veía otro año más a girar alrededor del sol con su amante encima y también con el amante de su mujer, con la duda de si su hija era de su amigo Tomás o de su cuñado Pedro y sin cambiar de una vez por todas el fox terrier por un siamés o por una pareja de canarios. 

Ilustracion de la princesa ilustradora (blogger).

miércoles, 15 de febrero de 2017

Y LUPITA QUIERE.


  Debo decidir. Eso es lo que espera de mí ese punto de interrogación que me apunta como un Thompson con el cargador lleno en un callejón sin salida. Al otro lado del cañón, Lupita con los labios abiertos aún calientes. Me mira con aire de gánster. Espera que decida. Y si fuera por mi, yo sembraría sin falta mañana el maíz, las noches han empezado a templar y el viento trae buenas noticias. Eso es lo que yo decidiría, Lupita. Pero ella espera saber si saltamos al rio y pasamos y si es buen momento para cruzar fronteras.
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martes, 2 de febrero de 2016

DE REGRESO AL BAHÍA HOTEL


  Subir de nuevo a la habitación y no encontrar ni rastro de las tazas ni de las palabras pegadas en los bordes de la porcelana. Los muebles han cambiado, el suelo se ha cubierto de vaivenes. También el mismo espejo barroco del baño me devuelve otra cara. Tras las cortinas, solo las vistas que nos vieron desaparecer tras la puerta conservan la silueta fina de joven tierra no del todo conquistada. Mis orillas, sin embargo, se han llenado de naufragios y ni siquiera entre los restos que el mar ha devuelto, he podido recuperarte.

Maria Fraile


viernes, 29 de enero de 2016

PARQUES, QUÉ LUGARES


Había tantos niños en el parque que volví a casa con uno que no era el mío. Éste traía a un padre de la mano y un par de palomas pegadas a las migas de la cazadora. Entre baños y prisas cuando me quise dar cuenta ya era tarde, una se encariña enseguida y además este crío dormía mejor que el mío. El padre cocinaba, hacía unos masajes de pies que me quitaban los atisbos incómodos de la conciencia y las dos palomas, instaladas junto a los geranios, cagaban sin cesar a la vecina antipática del tercero. La situación era perfecta, ellos no parecían haber cambiado de madre y daban a la vida un aspecto de continuidad natural y desenvuelta. Tanto, que me pareció extraño, pero cuando quise volver al parque para dejarlos de nuevo en su sitio no hubo forma de darles esquinazo. Ni ese día, ni los siguientes, y así llevamos quince años.

María Fraile