viernes, 11 de diciembre de 2015

PURA LÓGICA



 La pura lógica es la ruina del espíritu.
Antoine de Saint-Exupéry

  
  Juraría que he dejado al crío ahí, en su balancín, antes de empezar a pasar la aspiradora, luego ya no me acuerdo si lo moví o no. Todo me lleva a pensar que me he tragado al niño con el aspirador. Pero eso es simple lógica, el sentido común me dice que es imposible que pase por ese tubo un balancín, por mucha potencia e ingeniería alemana que tenga el dichoso trasto. El armario de la limpieza está en silencio y el paquidermo, glorioso, hace su siesta con mi hijo dentro. Aprovecho la calma para abrirle el vientre y el maldito, primero escupe un abismo de polvo y luego me aspira como un espagueti a pesar de mis ochenta quilos. Me sorprendo de poder entrar sin problemas por el tubo pero ahora entiendo mejor lo del balancín ; detrás de mi vienen los setenta metros cuadrados del pisito y el bloque, detrás el barrio y me imagino que todo lo demás porque yo, a estas alturas, veo todo oscuro. Todo me hace pensar que estoy en un agujero negro pero eso es pura lógica, el sentido común me dice que lo más probable es que esté dentro de la aspiradora.

María Fraile

                                 

lunes, 19 de octubre de 2015

2 de Octubre del 1968


  La plaza estaba llena de ideas e ideales contenidos en un perímetro efervescente. Las ideas contenían la plaza y el futuro inmediato y el que llaman a largo plazo. Todas ellas contuvieron la respiración mientras se escucharon los primeros disparos; luego, tras el tiroteo, despojadas de sus camisas, de sus trenzas, de sus dolores de muelas o de sus corazones rotos, salieron, por las calles, por las ondas radio, a susurros, a gritos, en inglés, en braille, por tierra, mar y aire, de la plaza.
  Los que no acudieron a su cita, a su cena, a su clase de música o a comprar leche fueron los estudiantes.

María Fraile


viernes, 2 de octubre de 2015

EL JERSECITO DE ROMBOS



                         “Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo”
                                                                                  Salvador Allende

Quién le iba a decir a ese jersecito de rombos banal, a ese jersey de rombitos concebido para hipnotizar de aburrimiento, que cuando era un ovillo se imaginó, como todos nos imaginamos una vida cuando aun somos un proyecto de hombre banal, sentado al calorcito dando forma a un corpachón sin afición al riesgo y a las intemperies; él, que pensó en una vejez llena de pelotillas, retiradas con mimo por uno de esos rulos adhesivos inútiles haciéndole cosquillas y siendo la fuente donde van a comer polillas y polillas hasta trascender su propia existencia; ese jersey, que en su juventud se pensó pullover, pull, suéter y cárdigan, y que nunca tuvo aspiraciones de armadura; quién le iba a decir a él que saldría en todos los telediarios, que viviría en sus lanas un golpe de estado, que se llenaría de agujeros de bala, como si fuera un bandido y que pasaría a la historia de los jerséis y de los hombres como un héroe nacional.

María Fraile

sábado, 12 de septiembre de 2015

A LA HORA DE LA SIESTA

 

  No ha habido a lo largo de mis setenta años una sola circunstancia que me haya provocado un insomnio a la hora de la siesta. Era comer y caer dormido. Sólo si Chelito me miraba con el rabillo del ojo, traicionaba yo mi sueño por sus promesas. El caso es que desde hace algunos días, cuando me dispongo a sestear, una lagartija aparece y me mira con el rabillo del ojo, como Chelito. Pero por más que la corto en pedacitos, como a ella, el bicho vuelve y me mira de reojo y eso me está quitando el sueño.

María Fraile
(Segunda Mención en la propuesta para el calendario de la Internacional Microcuentista http://revistamicrorrelatos.blogspot.com.es/ )

martes, 8 de septiembre de 2015

EL PRIMERO

   El hombre era un ansias, siempre a la carrera, siempre angustiado por llegar el primero fuese donde fuese. En la sala de embarque, el primero. Frente a las puertas del tranvía, el primero. En las taquillas. En las inscripciones. En las rebajas. El primero, el primero, el primero. Incluso en la primera incineración familiar fue el primero, el muy ansias no soportó verse detrás del cajón y pasó delante del muerto.

Maria Fraile


lunes, 31 de agosto de 2015

LOS NÚMEROS MUERTOS

 (Imagen : Banksy, la bandera de la UE)

  Había llegado a la playa el muerto número dos, decían en el diario. Sin nombre, ni rostro, sin árbol genealógico ni conversación sobre el tiempo que molestase. Llegó ya en silencio, dejando que los demás hablasen o callasen por él. Si hubiese sido un vivo como yo, al muerto número dos le molestaría haber muerto de esa manera, cuando siempre se imaginó que llegado el momento, toda la familia rodearía su cuerpo, arrugado de puro viejo y exagerarían sus virtudes, se reirían de sus anécdotas y le pondrían como ejemplo a las generaciones de números dos por venir. Pero el hijo del número dos había sido el cadáver número uno y había llegado dos horas antes a la playa, con los brazos extendidos, como un superhéroe y un pañal sin marca, superabsorbente, con un montón de olas atrapadas en su celulosa. Porqué estaban ahí, lo sabíamos todos. Algunos lo comprendían, a otros se les saltaban las lágrimas, sinceras, se insultaban a los gobiernos y había quien culpaba a los ahogados de irresponsabilidad, mientras se alegraban de que sus nietos, porfín, hubiesen encontrado un trabajo. La vida. Eso que andaban buscando todos esos números muertos cuando todavía tenían un nombre.

María Fraile



miércoles, 19 de agosto de 2015

PARADO EN LA A-61

    Dice el tipo de la radio que me quedan otros veinte kilómetros de retenciones. Me lo dice con el tono de quien está de vuelta de todo. El tono del fulano que te cuenta que no pasa nada porque te hayas quedado sin curro a los cincuenta, con una hipoteca, con tres hijos y los anexos, que incluso es una suerte porque en el fondo tu trabajo era una mierda. Ese tono. Parece que hay hasta un pequeño regocijo en su forma de decirme que no tengo salida del atasco. Ni atajo. Ni camino alternativo ni otra alternativa. Y me pone a los Beach Boys para que me joda. Para que no se me olvide que en esta carretera de cualquier sitio, a cuarentaydos grados, soy un parado cualquiera, y que por más que quiera avanzar, no voy a ninguna parte.

María Fraile


viernes, 10 de julio de 2015

ALMNESIA


    Como cuando observas esas escaleras que no sabes si suben o bajan o esas caras que son rostros diferentes en dos sentidos opuestos, así me encontraba yo, parado, observando los dos cuerpos inertes en mitad de la calle. Yo pertenecía a uno de ellos pero no sabía si yo era el muerto de la derecha o el de la izquierda. No sabía si iba o volvía, si no lograba recordar o es que había olvidado. Si los pasos que no daba me hacían avanzar o estaba retrocediendo, si debía salvar a uno, al azar, dudando de mí una vida entera o si debía condenarme a errar, sin memoria, toda una eternidad.

María Fraile


martes, 30 de junio de 2015

MELTING POT

   

   
   Tengo el ficus del salón lleno de elfos, minúsculos y verdes como pulgones. Se trata de una familia, bastante numerosa, por cierto, que vivía en el bosque anexo a la zona residencial antes de que llegaran los de la promotora. Yo no puedo quejarme, a los alemanes del tercero les ha tocado un joven unicornio que tiene hartos a los del segundo con tanto trote por los pasillos. Y luego el dichoso cuerno, que es un peligro.
En las reuniones de la mancomunidad se ha decidido no informar a nadie de la existencia de estas criaturas, al fin y al cabo el bosque milenario, que arrasaron en tres mañanas para construir nuestras viviendas ecosostenibles, era su hogar. Muchos murieron bajo la maquinaria o durante el éxodo y algunos deprimen, melancólicos frente a la tele. Otros, como el cíclope o la ninfa, han encontrado un trabajillo y hay quien como la hija de mis elfos, ha decidido dejar el ficus familiar y se ha mudado, sola, a la macetita de la entrada –Es otra cultura – le digo al padre elfo durante el aperitivo –Y no todo es negativo, ya verás cuando en invierno enciendan la calefacción central. –

María Fraile

Relato finalista en el IV Concurso de Microrrelatos "Leonardo Barrada"http://asociacionfelixdemartino.blogspot.com.es/p/concurso-de-relatos_29.html 
 (Ilustración de Jean-Baptiste Monge)

domingo, 28 de junio de 2015

EN UN PUEBLO DE CASTILLA

                                       “Un hijo es la recompensa de la vida” Proverbio africano

    Cuando Mamadou cogió el traspaso del Bar de Fermín, todo el mundo en el pueblo negó el saludo a Fermín por poner el bar en manos de un extranjero. A Mamadou, sin embargo, el bar se le llenaba a todas horas y la clientela consumía el doble que antes, como represalia al pobre viejo. El joven, feliz y agradecido al pueblo, confundía una estúpida venganza con una amable celebración y buscaba por todos los medios devolver al pueblo, con creces, toda la bondad recibida. Así, un sábado de Enero, Mamadou tuvo su primer hijo y lo llamo Fermín Kwame Hatoubou. Las burlas no daban tregua al antiguo propietario del bar, que terminó por no salir de casa. Ese año, cada mes, Mamadou se acercó al Registro a declarar, uno a uno, todos los retoños que había regalado a Garcinuñez, teniendo la deferencia de poner siempre el primer nombre del abuelo de la criatura. No quedó ni una sola familia sin regalo de Mamadou en ese lugar de Castilla de cuyos nombres no quieren acordarse.

María Fraile


jueves, 18 de junio de 2015

NUESTRA CANCIÓN


    
   El adagio, con su sol menor, suena a las seis en punto, mientras amanece. Sus notas se demoran perezosas en el pentagrama, a tempo lento, como yo, entre su música y las sábanas. Diez minutos más tarde el adagio sigue sonando, lo tarareo, me lo llevo a la ducha, me ato los zapatos con sus cuerdas y vamos juntos al trabajo. No consigo dejarle en casa. Conmigo al pincho, a clase de zumba, al vestuario con el monitor y a la cama. Me acosa a todas horas, no me deja pensar, ni vivir, ni escuchar mis gritos suplicándole el silencio.

María Fraile

domingo, 14 de junio de 2015

INSOMNIOS



   He pasado el día sin acordarme de ti. De eso me he dado cuenta cuando al irme a la cama me ha entrado una desazón, como de haber olvidado lavarme los dientes. Y esta noche, sin tu recuerdo en mi insomnio, es tu olvido el que no me deja dormir.


Maria Fraile

martes, 2 de junio de 2015

EL ULTIMÁTUM

    El Ultimátum cae en el mismo momento que llega el autobús, ella escapa por los pelos porque lo dicho se enreda con los ruidos del tubo de escape. El aliento que ha hecho volar las palabras se desvanece y el significado denso de aquella frase formará, junto con los metales pesados del combustible, ese tipo de contaminación que permanece a lo largo de los siglos. El Ultimátum lloverá, se incorporará a la cadena trófica, atrofiará ramas y pasos, caerá como una red – o esto o aquello, o tú o yo Y pocas veces el autobús llegará a tiempo.



domingo, 31 de mayo de 2015

SIN PALABRAS



    

   La palabra no acababa de salir. Doña Amalia, que había vuelto al crucigrama para olvidarse de que el estofado se había ido al carajo, mordía con fuerza el boli para ver si el bic confesaba el maldito vocablo.
Ella siempre había sido más de números pero la médica le dijo en tono tajante – Mire, Doña Amalia, si sigue usted tragándose las palabras, se nos va a poner enferma--
Y sin saber qué hacer con ese bloque amorfo, sin principio ni fin, que le llegaba ya hasta el cuello y que ni los merengues le permitía tragar sin dolor, se dijo que los crucigramas quizás podrían quitarle algo de peso. Y así fue. «ánade, Po, Titan, sibilino, boj, aladro, ñandú» fuera. Luego fue a la tienda de José «usurero, mercachifle, cacique, sanguijuela, ladrón” fuera. Su hija, su hermana, sus amigos, su dios, su propia sombra se encontraron con montañas de palabras a las puertas de sus bocas. Doña Amalia se desahogaba. Poco a poco solo le fueron quedando las expresiones vetustas, los diminutivos pequeñísimos y algunos susurros escondidos desde hacía años entre tanto ruido. Pero poco podía hacer la Doña con los restos, no le llegaban ni para maldecir un estofado y por más que buscaba no encontraba las palabras por ningún lado. Entonces se acordó de que ella, al fin y al cabo, siempre había sido más de números y empezó a contar despacito hasta que el disgusto se le pasara.

María Fraile

viernes, 29 de mayo de 2015

VIEJAS AMIGAS


   Caro da vueltas al café a pesar de que hace años que lo toma sin azúcar. Este gesto, lento, como de gota de agua que martillea la roca con su caer cansino, pone de los nervios a Luisa que sabe desde siempre que su amiga no lo endulza.
Sabe que además a Caro no le gusta el café, ni fumar a pesar de que termina un paquete de cigarrillos al día. Sabe que su color favorito es el azul aunque ella insista en que es el verde. Se conocen desde la secundaria, han crecido juntas.
Por eso Luisa supo que Caro tenía razón cuando ésta le dijo - Flaca, ese rubio no es tu tipo- aunque luego se casó con él porque el chico le hacía reír. De eso hace ya veinte años.
Hoy Luisa sabe que su marido, tampoco es el tipo de Caro a pesar de que ella se empeñe en acostarse con él dos veces por semana. Pero no dice nada, sus palabras serían como esa cucharilla que da vueltas en vano para crear la ilusión de que el trago será menos amargo.

Maria Fraile
(Relato finalista en la modalidad en castellano del mes de Mayo en Lamicrobiblioteca http://lamicrobiblioteca.blogspot.fr/)

martes, 19 de mayo de 2015

REGINA





   Nadie se explicaba cómo Regina había llegado sana y salva a la orilla. De todas las hermanas era, con diferencia, la más remilgada e indolente. Y ahí estaba, con su brazo roto, quejándose de que su té estaba frío. De las aguas del mar del Norte en las que había naufragado hacia dieciséis horas y en las que había pasado la noche a cuatro grados, ola va y ola viene, ni una palabra. Pero el té estaba frío. Y todo el mundo se pasaba el mensaje con la gravedad de quien escucha a quien sabe lo que, de verdad, es importante.

María Fraile
 (Ilustración de María Porfíria Díaz)

domingo, 17 de mayo de 2015

EL OCHENTAYTRES

   Que exageren y que pierda el Boca son dos cosas que me sacan de quicio. He tenido que bajar silbando a la parada del ochentaytres para no liarme a gritos con la vieja. Se ha puesto a llorar cuando le he dicho que me iba en autobús hasta el centro a arreglar unos asuntos y me ha preparado una tartera con tortilla y filetes empanados. Luego, me ha traído dos mudas y una manta y me ha puesto en el cuello su medallita de San Pancracio – Te quiero, Juan Ignacio me ha dicho. Ni hijito, ni Juanito, ni loquito, Juan Ignacio ha dicho. Me imagino que encendió un cirio mientras yo esperaba el autobús. Seguí silbando un rato, me comí la tortilla, me comí los filetes, utilicé la manta hasta que se llenó de agujeros, me reencarné en hormiga y perdí la medallita en el fondo de un charco, me reencarné tres veces consecutivas en polilla y me terminé la manta. Ahora, ando echando frutos y dando sombra, junto a la marquesina, a nuevos pasajeros ingenuos que esperarán, en vano, toda una eternidad, el ochentaytres.

María Fraile


viernes, 15 de mayo de 2015

EL DESEO


 
  Las cuatro velas parecen seguir el ritmo de las voces que desentonan. El movimiento de las llamas es pura arritmia. Además, la tía Eduvigis tiene voz de tenor y cante lo que cante siempre parece que ha engullido a un señor barrigón. Yo espero con ansias que la canción termine para soplar las velas y pedir un deseo. Que cuando la luz se encienda, mi papá salga de la caja.

Maria Fraile

miércoles, 13 de mayo de 2015

LA VIDA DE SUS SUEÑOS


   Cada vez que me habla de ese sueño, lo hace mordiéndose las uñas. Siempre es el mismo paisaje de montaña. Está harto de ir en sueños a visitar la casa de la esquina y de que nunca me decida a comprarla, de ir a por el pan o de tener precaución cuando conduce. Le irrita su banalidad. – De lo aburrido que es, es una pesadilla – dice. No poder aprovechar de la inocencia de estar dormido para dejarse ir a lo estrafalario, a lo terrorífico o a un erotismo desenfrenado. No se explica el significado de una ordinariez parecida. Lo que quisiera es, al cerrar los ojos, poder volar y eso lo dice cerrando los ojos con el dedo aún en la boca, colocando el embozo de la sábana a la altura del mentón. Se duerme mientras le acaricio el pelo y le susurro que mañana volveremos a visitar la casa de la esquina pero que esta vez prometo decidirme, que luego iremos con mucho cuidado a buscar a las niñas al colegio. En los pueblos de montaña, las heladas son tremendas y por más que mueva los brazos no podrá volar.

María Fraile

domingo, 10 de mayo de 2015

ENIGMA


Empezaba a balbucear mis primeras palabras cuando mi madre se empeñó en que aprendiera inglés. Luego vinieron el francés, el alemán, el italiano, el árabe y por fin, chino mandarín. Entender a Joyce, Zola, Goethe, Pirandello, Averroes y Confucio y encontrar indescifrable, ininteligible, incomprensible lo que quiere decir mi madre.

María Fraile

(Imagen tomada del blog de la artista argentina Evangelina Dominguez http://evangelinadominguez.com/gallery/no-entiendo/)

sábado, 9 de mayo de 2015

"A PRIORI" GANADOR SEMANAL DE WONDERLAND RNE4

  


Muy feliz!! El relato "A priori", publicado en el blog el pasado veintiocho de Abril, ha quedado ganador semanal en el programa Wonderland de RNE4.  Junto a esta rebelión de las madrastras, seis excelentes relatos finalistas que os recomiendo leer, espero que los disfruteis tanto como yo!
 http://blog.rtve.es/wonderland/
 A continuación, el enlace del programa de hoy. A partir del minuto veinticuatro podéis escuchar su lectura y los comentarios sobre el cuento hechos por el director de la Escuela de Escritura de l'Ateneu Barcelonés.

martes, 5 de mayo de 2015

EL PASEO DE LOS DOMINGOS

    Los domingos después de comer, tras la cabezada de rigor, la familia sale a pasear por el canal. Casi todas las familias del vecindario tienen la misma idea los domingos. El borde del agua se llena de bicis con críos encima, equipados como para participar en una justa medieval. También hay parejas que se cogen de las manos y perros y más allá de la orilla, cisnes que engullen mendrugos de pan con avidez y desgana. Por debajo de los cisnes y del reflejo del cielo, las aguas se vuelven turbias. Objetos, palabras y hasta muertos pueblan los fondos del canal, también ellos pasean los domingos, siguiendo como sombras a las familias a las que pertenecen y que ahora parecen olvidarse de ellos.

Maria Fraile


martes, 28 de abril de 2015

A PRIORI


    Érase una vez, en un claro del bosque junto a un riachuelo de agua fresca, varias madrastras que habían decidido abandonar sus cuentos. Sentadas bajo un manzano, se ofrecían unas a otras los dulces frutos riéndose de los viejos tiempos. Todas habían conseguido personaje en nuevas historias y viéndolas así, entre sus nuevas páginas, nadie hubiera dicho quienes habían sido. Poetisas, navegantes, abuelas sabias y regias reinas, musas, prostitutas, valientes guerreras, tiernas madres, las madrastras surgieron libres, tuvieron voz y nombres. Una vez rotos los renglones de los que eran prisioneras, reyes y princesas perdieron credibilidad, inocencia y bondades.

Maria Fraile

Relato ganador de la semana del 9 de Mayo en Wonderland RNE4. A continuación, el enlace del programa. A partir del minuto 24 podéis escuchar su lectura y los comentarios sobre el cuento hechos por el director de la Escuela de Escritura de l'Ateneu Barcelonés.
http://www.rtve.es/alacarta/audios/wonderland/ 

jueves, 23 de abril de 2015

TRAS EL MONZÓN


-Mihijita, este parto se le ha adelantado diez años y no dos meses- me dijo la mujer limpiando a la recién nacida. La vieja me había recogido al borde del camino, jadeante y confusa, cuando regresaba de Quiapo. Estábamos en plena estación húmeda y el agua golpeaba tan fuerte el tejado que no podría decir si era la anciana o la lluvia la que me hablaba. Al amainar la tormenta me desperté de nuevo en el sendero, el vientre ingenuo, el pecho ligero, los años dispuestos ante mí como peldaños. Mis ojos llenos de lluvia dejaban caer lágrimas de barro.

Maria Fraile

viernes, 17 de abril de 2015

ESPAÑOLES POR ESPAÑA

  Hay un nuevo mendigo abriendo la puerta del Corte Inglés. Al verme pasar me pide algo para comer, una monedita, lo que pueda. Desvío la mirada, por costumbre, debe pensar que nos quejamos de vicio. Entro en los grandes almacenes buscando calor y me meto en uno de los probadores con intención de echar una cabezada. El frío de Madrid me ha vuelto insomne. El hambre tampoco ayuda. Este invierno ya he quemado los muebles y los libros y ayer puse en la estufa fotos, cartas y mi tìtulo universitario, ese que me iba a solucionar la vida. No sé qué voy a hacer, queda mucho invierno por delante y me juego el cuello a que el mendigo de la puerta tiene algún Master en Técnicas de venta y no va a ser fácil hacerle compartir negocio.
 
Maria Fraile

martes, 14 de abril de 2015

SYBILLA

 
   A mi abuela le diagnosticaron una úlcera profunda como un cráter. Le dijeron que sería así para el resto de su vida, que debía aceptarlo, que no llorase, que no era mortal, tan solo fastidioso. Tras el disgusto inicial por tener que asumir que las penas, en realidad, no habían tenido nada que ver con aquel dolor de estómago punzante y cruel, del hueco en sus vísceras surgió una amistad profunda y sincera.
Mi abuela puso un nombre a su úlcera, Sybilla la llamó, y se convirtieron en inseparables. Cocinaba platos especiales para su nueva amiga, especiados, obscenos, que regaba con caldos añejos llenos de sabores que nada tenían que ver con la uva. Se la llevó de vacaciones y a todos los acontecimientos familiares. Estaba tan contenta de sentirse acompañada que ya no hablaba de mi abuelo, ni rezaba, ni amenazaba con morirse sola en cualquier rincón.
Un día, las dos nos reunieron a toda la familia y se declararon en bancarrota.
Mi tía Maritere tuvo que llevárselas a vivir a Valladolid a un apartamento vetusto y estrecho y les impuso una austeridad insoportable para Sybilla. La llaga abandonò a mi abuela a los seis meses exactos de empezar a vivir con mi tía. Los dolores desparecieron y el médico aseguraba que de la úlcera solo quedaba una pequeña cicatriz pero mi abuela no mejoró, triste, sin sus dolores y sin sus excesos, murió al año siguiente en un perfecto estado de salud.

Maria Fraile

miércoles, 8 de abril de 2015

LA CASA ENCANTADA

   Lo peor que le podía pasar tras la ruptura con Inés es que al hacer las maletas, ella olvidara su perfume. No habría sido lo mismo cualquier objeto, qué se yo, uno de sus bolsos con tantas cosas inútiles e imprescindibles dentro, su cepillo de dientes o alguna otra reliquia que hablara de su amor muerto. 
No, ella se fue dejando su maldito perfume, no el bote, no, sino un olor que caía gota a gota sobre las sillas, la cama, sobre las camisas y las visitas. El aroma de Inés se quedó en la casa, como un fantasma, como un reproche, como la promesa de que ninguna otra vida sería posible sin ella.

Maria Fraile

viernes, 20 de marzo de 2015

MICROFILIAS

Hoy, Patricia Nasello y Libros Al Albur presentan Microfilias, la revista electrónica trimestral dedicada al microrrelato y los géneros breves en español...yo tengo el gran honor de acompañarles con tres micros en este nuevo proyecto!! Muchas gracias!!
http://www.microfilias.org/2015/03/tres-microrrelatos-de-maria-fraile.html

miércoles, 18 de marzo de 2015

LECTURES D'AILLEURS

  Voili, voilà! hoy tengo el honor de aparecer traducida al francés en el proyecto de Caroline Lepage, de la Universidad de Poitiers, Lectures d'ailleurs/Tradaborbo con cinco micros (Un mal dìa, La superviviente, La abluciòn, Reverso y Bonus) a los que tengo especial cariño por ser los primeros que escribì...si alguien se anima, toda la antologìa de micros merece la pena.
Muchas gracias de nuevo a Caroline y a todo el equipo de traductores que hacen posible este proyecto.
 http://fr.calameo.com/read/0026177997a81299c3815

A continuaciòn comparto la entrevista hecha para ellos!
http://entretiensld.blogspot.fr/2015/03/maria-fraile-espagne.html

lunes, 16 de marzo de 2015

LAS PREVISIONES DE O'REILLY



"¿Qué es lo que sé sobre el destino del hombre? Podría decirte más cosas sobre rábanos."
S.Beckett

   Margaret pone a calentar más agua mientras remueve de vez en cuando la avena para que no se pegue. Mete un pedazo de turba en la estufa y maldice al viejo O'Reilly y a sus costumbres de viejo, a las zapatillas y al jersey mojados que apestan la casa mientras se secan.
Tras el vaho del ventanuco de la cocina, la silueta del hombre interrumpe la niebla y se impone al borde del acantilado. Está meando. El viento sopla a su favor y un canto alegre sale de las grietas de su voz al ver que las gotas de orín se alejan -Maggy! A ver qué haces hoy con tus malas pulgas!!- ríe burlón mientras se moja sin querer las zapatillas. Promete ser un buen día.

Maria Fraile

viernes, 13 de marzo de 2015

LA CITA


 
Elige minuciosamente entre las tres faldas una, se recoge el pelo con prisa, se perfuma y se calza. Son las cuatro menos cuarto cuando llega al café, tiene todavía quince minutos por delante. Pide un cortado, hojea un panfleto y espera, como siempre, a que él, puntual, falte a su cita.

María Fraile

martes, 10 de marzo de 2015

UN PUNTO A LA DERIVA

     

    Me desperté con el número tres en la cabeza: TRES, y mientras me hacía el café pensé en la cifra. Tres, primer número primo impar. Tres, los mosqueteros, la Santísima Trinidad, trestristestigres, la puerta en la que vivimos, tu cumpleaños, las negaciones de San Pedro y las tuyas. Los triángulos y sus vértices: equilátero, isósceles y escaleno. Los triángulos y sus misterios: el de las Bermudas con sus desapariciones de ficción y el nuestro, con la desaparición de vosotros dos y ahora yo, un punto a la deriva.

 Maria Fraile












sábado, 28 de febrero de 2015

LA SOPA


   Me habían recomendado con tanto énfasis aquel mesón y al mesonero que no me atreví a señalar que mi sopa tenía un sabor extraño.
Añadí sal. Nada. Bebí agua. Nada. Comí pan. Nada.
Los comensales que me acompañaban, todos ellos gourmets con la barriga forjada a base de estrellas Michelín, se deshacían en halagos y metáforas que lo mismo valían para la olla berciana que para la moza que la servía -Tiene cuerpo, carácter, notas nostálgicas de campo en la siega- coreaban exaltados, aunque nadie que hubiera segado, podría tener el espinazo nostálgico de cosechas.
El caso es que mi sopa me estaba dando la comida, porque cucharada tras cucharada el caldo no me calmaba la barriga, no me templaba el cuerpo. Me sabía a todo lo que no tenía: el puchero, el hogar que calienta la pieza, las manos hechas de tierra y las brasas que las calientan. Mi abuela que trae las alubias y la alegría en su saya negra.
Y esta olla nueva, perfecta y ufana en la mesa, con todo en su sitio, sus patatas, sus acelgas y berzas y yo, con el plato de sopa lleno de ausencias.

Maria Fraile

miércoles, 25 de febrero de 2015

UNO


   Fuera llueve con violencia -Menudo diluvio!- piensa Mariano -La bodega del Arca de Noé podría haber sido algo parecido a la sala de este museo- se dice. Un oso polar por aquí, un perezoso por allá, un elefante entre aquí y allá y hasta una pequeña hormiga camuflada entre las patas enormes de un tigre de Bengala. Sin embargo, a diferencia del Arca, esta habitación tan solo contiene especies desparejas. Un lobo, un castor, una abubilla y a Mariano, el vigilante, que se dice que esta sala bien podría ser la embarcación que salvara esta vez a los seres solitarios.

Maria Fraile

martes, 17 de febrero de 2015

IMPASSE


    Me repito la escena en la cabeza una y otra vez, de un lado, del otro . Me han dicho que me vaya a dormir, que descanse, pero mientras el tiempo, que todo lo cura, que todo lo borra, pasa, la probabilidad de despertar de esta pesadilla se aleja.
Entro en el portal con varias bolsas cargadas de vìveres necesarios, superfluos y el carrito con mi hija de seis meses. El bebé hace su siesta y yo aprovecho para subir la compra al apartamento antes de coger a Elisa. Vivimos en el primero y podemos seguir el trànsito del edificio, desde la cocina, el salòn, la habitaciòn y la taza del vàter. Entro en casa sin cerrar la puerta, dejo las bolsas en la entrada y bajo a recoger a mi hija. Han sido tres segundos. Cuatro. Pero cuando me asomo al carrito, està vacio. Miro a ambos lados, es un reflejo, un gesto inùtil, estoy sola.
Luego el policia que anota, que tacha, ajeno, indiferente, mientras el tiempo, que nada borra, que nada cura, pasa. Mi marido, que llega, que me dice con voz serena -No tenemos ninguna hija, Marisa. El carrito vacio en el portal es de Sofìa, nuestra vecina. Tu sabes que Elisa no existe- Y yo que le creo y que me creo, me repito la escena una y otra vez, con Elisa y sin ella, y en ambos casos no consigo despertar de esta pesadilla.

Maria Fraile
(Relato publicado en el número tres de la revista literaria Visor http://issuu.com/visorliteraria/docs/revista_literaria_visor_-_n___3)

martes, 3 de febrero de 2015

LA HORA

   Todos los días, los abuelos esperan en silencio sentados a la puerta de la casa a que den las dos. El hambre llega siempre a tiempo, puntual como un huésped de buenas costumbres. El reloj respira al mismo ritmo que los dos viejos -tictactictactictac- y cuando da la hora, los ancianos se levantan, confirman que las manecillas están bien en su sitio y cambian el asiento de la entrada por el del pequeño comedor.
Hoy son las dos pasadas y la escena inmóvil observa el reloj. Las agujas paradas a las dos, esperan a los abuelos para dar la hora.

María Fraile

jueves, 29 de enero de 2015

LA CARTA

   Tiene muchas cosas que decirle. Lleva años escribiendo frases para ella, pero cada vez que se sienta a escribir la carta, la tinta se vuelve voraz como un vórtice que todo lo traga.
El papel, sin embargo, rechaza las ideas, es visceral. Y ante tanto obstáculo, las palabras detienen su curso, se acumulan, hacen charcos primero y más tarde valles inundados de letras huérfanas de mensaje.
El silencio que él guarda es un nudo de sonidos, es voz anegada y contenida.
Y al alcance de su mano, la hoja, como una orilla que promete el descanso pero que devuelve cada sílaba a la corriente que la trajo.

María Fraile

 

domingo, 25 de enero de 2015

UNA ETERNIDAD EN PUNTA CANA

   Tras el cristal, los destinos se alinean como ventanas abiertas al paraíso.
Chus pasa todos los días delante de la agencia de viajes y se dice que las próximas vacaciones, no falla y se paga un viaje organizado a Punta Cana.
Esta mañana, se detiene frente a la foto del escaparate. Las gotas de condensación y la niebla que se forma a la altura de su boca dan un aura onírica a la escena. Se trata de una pareja de espaldas paseando por una playa de arena blanquísima, ella lleva sombrero y un pareo también blanco y él lleva a la mujer de la mano -Ya van con un par de caipiriñas encima- se dice Chus mientras ríe bajito- No hay más que ver que no andan derechos y además ella lleva en la otra mano una de esas sombrillitas que protegen del sol a los hielos en los cócteles-
Una brisa, que imagina cálida, alborota las hojas de las palmeras, levanta el pareo de la mujer del anuncio y se vuelve una fría caricia en el rostro inmóvil de Chus -Esta noche, cuando cenen en la terraza del hotel, bajo lámparas multicolores, ella tendrá un ligero rubor y él habrá bronceado. Luego harán el amor. En la playa. No. En la habitación. Que para eso han pagado- y vuelve a reír bajito.
Antes de irse a esperar el autobús, Chus se quita uno de los guantes y coge un folleto que ojeará una vez sentada en su puesto frente al teléfono, entre llamada y llamada. Venderá a familiares de difuntos y a premuertos previsores, nichos, lápidas y epitafios que les hagan soñar con una eternidad bella y confortable. Pero ella sabe que todos irán bajo tierra y que ella nunca irá a Punta Cana.

María Fraile

martes, 20 de enero de 2015

UN TIPO CON SUERTE

    
  El documental sobre osos me vino de repente a la cabeza cuando encontré a aquel hombre en mi cocina dispuesto a beberse una cerveza. Me acuerdo que en el reportaje el narrador decía, con el mismo tono con el que se pide medio quilo de mandarinas, que en caso de estar delante de un grizzly lo suyo era permanecer inmóvil hasta que el animal se fuera. Sin todos esos conocimientos prácticos sobre úrsidos, me habría quedado paralizada igual, porque el hecho era que un extraño, semidesnudo, estaba frente a mi nevera. Al girarse, deleitándose ya con la rubia en los labios, él también se quedó pasmado al verme y a cámara lenta llevó el botellín hasta la altura del pecho como si fuera un escudo, o una promesa.
-No me hagas daño- me dijo sollozando y temblando.
-BUUUUUUH- dije agitando los brazos y pensando en la suerte que el tipo tenía de que yo solo fuera un fantasma asustado en mitad de la noche. Si yo hubiera sido un oso, estaría muerto de un zarpazo.

María Fraile
(Relato publicado en el número tres de la revista literaria Visor http://issuu.com/visorliteraria/docs/revista_literaria_visor_-_n___3)

jueves, 15 de enero de 2015

LAS MARGARITAS NO DUDAN


    El chico ha reunido todo el valor del mundo para decirle que la quiere. Ella lleva en las manos una margarita a la que pregunta -¿Me quiere o no me quiere?- Un golpe de azar hace de la rueda de pétalos una mala consejera y abrupta, habla a través de la voz temblorosa de la chica
 -No me quiere-
Él se queda solo en el banco preguntándose qué podría haber hecho para que ella no necesitara de una flor que disipara sus dudas. La culpa le vuelve huraño y desconfiado. A partir de entonces pisoteó todas las margaritas. También pisoteó a todas las chicas. Odió el blanco y el amarillo. Odió las manos que arrancan flores y la probabilidad y de paso las matemáticas.
Así veinte años. Y sin embargo, la pregunta seguía entre sus dos interrogaciones, estática, persistente, obsesiva -¿Qué podría haber hecho para que ella no necesitara de una flor que disipara sus dudas?-
Determinado, fue a verla y pidió que le concediese un instante. Ella, insegura, preguntó al vacío del pasillo -¿Puedo o no puedo?- La voz de un hombre respondió -No puedes-
Ahora que tenía un marido, no le hacían falta flores. La puerta cayó como un pétalo que decide y él tuvo, al fin, su respuesta. 

María Fraile

martes, 13 de enero de 2015

EL ORÁCULO


    Las entrañas del gallo delataban el futuro del valiente que no pestañeaba ante la descripción de su propia muerte. El mismo adivino, frente al crepitar del fuego, temblaba de miedo al visualizar la escena. Nunca había visto a los dioses ensañarse de esa manera con un guerrero.
El hombre respiró profundamente deseando no encontrar aire, se acercó a la oreja del sabio y le dijo:
-Nuestros destinos se invierten. Hoy soy yo quién va a hacer una predicción, viejo. Serán nuestras deidades las que morirán una a una, negadas, en una orgía de sangre. Nunca habrás visto a hombres ensañarse de esa manera con unos dioses. Tiembla por ellos y no por mí, anciano.
La carne corrupta del animal despedía un olor fétido y dulzón. El gallo, la mirada fija en el cielo, no era más que un amasijo amorfo e inútil de vísceras.

María Fraile

jueves, 8 de enero de 2015

LOS DIBUJOS DE TITO


    La maestra debía estar falta de inspiración aquel día cuando a un grupo de treinta escolares de cinco años, les preguntó sobre cual sería su ocupación cuando fuesen grandes.
Tito que estaba dibujando sobre un papel su futuro más inmediato, siguió coloreando el pulpo gigante antes de matarlo. Los compañeros parecían entusiasmados con la idea de poder decir palabras que solo les estaban reservadas a los adultos.
-Médico- dijo Lucho limpiándose los mocos con la manga.
-Funcionario- respondió Lourditas sin trabarse ni un poco- parecía tenerlo ensayado-
Toreros, princesas, modelos, futbolistas, abogados y tenderas. Un Testigo de Jehová y una amante. Pero éstas dos últimas propuestas se quedaron sin anotar en el encerado.
Empezaron a hacerse grupos según afinidades y comenzaron a circular papelitos con anillos de compromiso entre los más previsores.
Cuando llegó el turno de Tito, él aprovechó para cambiar el azul por el rojo y le dijo a la maestra -No sé. Yo seré lo que salga de mi lapicero. Ahora voy a matar a este pulpo no sea que venga a por ustedes y ninguno llegue a ser grande-

María Fraile

sábado, 3 de enero de 2015

ERROR DE DIAGNÓSTICO


    Hace tres buenas horas que el joven está sentado contemplando la mesa de formica de la cocina. Si uno está de humor puede creerse frente a un espejo de agua que le ignora. La tortura del pobre Narciso -se dice- mientras sigue haciendo planes sentado en la orilla de aquella mesa. 
No sabe si una carta resultará muy formal, tampoco conoce cuales son sus flores preferidas -Es bella, bellísima, es la Belleza misma-
El joven está enamorado como nunca lo había estado en sus setenta años de vida. Se siente torpe, como si el acné brotara de los surcos de su frente, así de torpe.
Su pulso se acelera, a pesar de las pastillas, cuando piensa en ella. El cardiólogo cree que es una cuestión de dosis -Qué poco sabe del corazón el pobre chico tras once años de estudios y tres generaciones de médicos a sus espaldas- afirma desde la condescendencia de los años.
El boticario le ha inscrito a unas jornadas para la detección precoz de la demencia senil al oirle balbucear incoherencias frente a la hermosa dama. Y es que tuvo que improvisar en el mostrador de la farmacia lo que tantas veces había hecho en la barra de cualquier bar. Y no estuvo tan mal porque ahora ella le saluda cuando se cruzan por el barrio.
Taquicardia, sudoración, tartamudeo, insomnio, falta de apetito, pérdida de concentración. Ya se sabe, el Amor. Pero a su edad todos se empeñan en curárselo como si estuviera enfermo.

María Fraile