lunes, 19 de octubre de 2015

2 de Octubre del 1968


  La plaza estaba llena de ideas e ideales contenidos en un perímetro efervescente. Las ideas contenían la plaza y el futuro inmediato y el que llaman a largo plazo. Todas ellas contuvieron la respiración mientras se escucharon los primeros disparos; luego, tras el tiroteo, despojadas de sus camisas, de sus trenzas, de sus dolores de muelas o de sus corazones rotos, salieron, por las calles, por las ondas radio, a susurros, a gritos, en inglés, en braille, por tierra, mar y aire, de la plaza.
  Los que no acudieron a su cita, a su cena, a su clase de música o a comprar leche fueron los estudiantes.

María Fraile


viernes, 2 de octubre de 2015

EL JERSECITO DE ROMBOS



                         “Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo”
                                                                                  Salvador Allende

Quién le iba a decir a ese jersecito de rombos banal, a ese jersey de rombitos concebido para hipnotizar de aburrimiento, que cuando era un ovillo se imaginó, como todos nos imaginamos una vida cuando aun somos un proyecto de hombre banal, sentado al calorcito dando forma a un corpachón sin afición al riesgo y a las intemperies; él, que pensó en una vejez llena de pelotillas, retiradas con mimo por uno de esos rulos adhesivos inútiles haciéndole cosquillas y siendo la fuente donde van a comer polillas y polillas hasta trascender su propia existencia; ese jersey, que en su juventud se pensó pullover, pull, suéter y cárdigan, y que nunca tuvo aspiraciones de armadura; quién le iba a decir a él que saldría en todos los telediarios, que viviría en sus lanas un golpe de estado, que se llenaría de agujeros de bala, como si fuera un bandido y que pasaría a la historia de los jerséis y de los hombres como un héroe nacional.

María Fraile

sábado, 12 de septiembre de 2015

A LA HORA DE LA SIESTA

 

  No ha habido a lo largo de mis setenta años una sola circunstancia que me haya provocado un insomnio a la hora de la siesta. Era comer y caer dormido. Sólo si Chelito me miraba con el rabillo del ojo, traicionaba yo mi sueño por sus promesas. El caso es que desde hace algunos días, cuando me dispongo a sestear, una lagartija aparece y me mira con el rabillo del ojo, como Chelito. Pero por más que la corto en pedacitos, como a ella, el bicho vuelve y me mira de reojo y eso me está quitando el sueño.

María Fraile
(Segunda Mención en la propuesta para el calendario de la Internacional Microcuentista http://revistamicrorrelatos.blogspot.com.es/ )

martes, 8 de septiembre de 2015

EL PRIMERO

   El hombre era un ansias, siempre a la carrera, siempre angustiado por llegar el primero fuese donde fuese. En la sala de embarque, el primero. Frente a las puertas del tranvía, el primero. En las taquillas. En las inscripciones. En las rebajas. El primero, el primero, el primero. Incluso en la primera incineración familiar fue el primero, el muy ansias no soportó verse detrás del cajón y pasó delante del muerto.

Maria Fraile


lunes, 31 de agosto de 2015

LOS NÚMEROS MUERTOS

 (Imagen : Banksy, la bandera de la UE)

  Había llegado a la playa el muerto número dos, decían en el diario. Sin nombre, ni rostro, sin árbol genealógico ni conversación sobre el tiempo que molestase. Llegó ya en silencio, dejando que los demás hablasen o callasen por él. Si hubiese sido un vivo como yo, al muerto número dos le molestaría haber muerto de esa manera, cuando siempre se imaginó que llegado el momento, toda la familia rodearía su cuerpo, arrugado de puro viejo y exagerarían sus virtudes, se reirían de sus anécdotas y le pondrían como ejemplo a las generaciones de números dos por venir. Pero el hijo del número dos había sido el cadáver número uno y había llegado dos horas antes a la playa, con los brazos extendidos, como un superhéroe y un pañal sin marca, superabsorbente, con un montón de olas atrapadas en su celulosa. Porqué estaban ahí, lo sabíamos todos. Algunos lo comprendían, a otros se les saltaban las lágrimas, sinceras, se insultaban a los gobiernos y había quien culpaba a los ahogados de irresponsabilidad, mientras se alegraban de que sus nietos, porfín, hubiesen encontrado un trabajo. La vida. Eso que andaban buscando todos esos números muertos cuando todavía tenían un nombre.

María Fraile



miércoles, 19 de agosto de 2015

PARADO EN LA A-61

    Dice el tipo de la radio que me quedan otros veinte kilómetros de retenciones. Me lo dice con el tono de quien está de vuelta de todo. El tono del fulano que te cuenta que no pasa nada porque te hayas quedado sin curro a los cincuenta, con una hipoteca, con tres hijos y los anexos, que incluso es una suerte porque en el fondo tu trabajo era una mierda. Ese tono. Parece que hay hasta un pequeño regocijo en su forma de decirme que no tengo salida del atasco. Ni atajo. Ni camino alternativo ni otra alternativa. Y me pone a los Beach Boys para que me joda. Para que no se me olvide que en esta carretera de cualquier sitio, a cuarentaydos grados, soy un parado cualquiera, y que por más que quiera avanzar, no voy a ninguna parte.

María Fraile


viernes, 10 de julio de 2015

ALMNESIA


    Como cuando observas esas escaleras que no sabes si suben o bajan o esas caras que son rostros diferentes en dos sentidos opuestos, así me encontraba yo, parado, observando los dos cuerpos inertes en mitad de la calle. Yo pertenecía a uno de ellos pero no sabía si yo era el muerto de la derecha o el de la izquierda. No sabía si iba o volvía, si no lograba recordar o es que había olvidado. Si los pasos que no daba me hacían avanzar o estaba retrocediendo, si debía salvar a uno, al azar, dudando de mí una vida entera o si debía condenarme a errar, sin memoria, toda una eternidad.

María Fraile