viernes, 10 de julio de 2015

ALMNESIA


    Como cuando observas esas escaleras que no sabes si suben o bajan o esas caras que son rostros diferentes en dos sentidos opuestos, así me encontraba yo, parado, observando los dos cuerpos inertes en mitad de la calle. Yo pertenecía a uno de ellos pero no sabía si yo era el muerto de la derecha o el de la izquierda. No sabía si iba o volvía, si no lograba recordar o es que había olvidado. Si los pasos que no daba me hacían avanzar o estaba retrocediendo, si debía salvar a uno, al azar, dudando de mí una vida entera o si debía condenarme a errar, sin memoria, toda una eternidad.

María Fraile


martes, 30 de junio de 2015

MELTING POT

   

   
   Tengo el ficus del salón lleno de elfos, minúsculos y verdes como pulgones. Se trata de una familia, bastante numerosa, por cierto, que vivía en el bosque anexo a la zona residencial antes de que llegaran los de la promotora. Yo no puedo quejarme, a los alemanes del tercero les ha tocado un joven unicornio que tiene hartos a los del segundo con tanto trote por los pasillos. Y luego el dichoso cuerno, que es un peligro.
En las reuniones de la mancomunidad se ha decidido no informar a nadie de la existencia de estas criaturas, al fin y al cabo el bosque milenario, que arrasaron en tres mañanas para construir nuestras viviendas ecosostenibles, era su hogar. Muchos murieron bajo la maquinaria o durante el éxodo y algunos deprimen, melancólicos frente a la tele. Otros, como el cíclope o la ninfa, han encontrado un trabajillo y hay quien como la hija de mis elfos, ha decidido dejar el ficus familiar y se ha mudado, sola, a la macetita de la entrada –Es otra cultura – le digo al padre elfo durante el aperitivo –Y no todo es negativo, ya verás cuando en invierno enciendan la calefacción central. –

María Fraile

Relato finalista en el IV Concurso de Microrrelatos "Leonardo Barrada"http://asociacionfelixdemartino.blogspot.com.es/p/concurso-de-relatos_29.html 
 (Ilustración de Jean-Baptiste Monge)

jueves, 18 de junio de 2015

NUESTRA CANCIÓN


    
   El adagio, con su sol menor, suena a las seis en punto, mientras amanece. Sus notas se demoran perezosas en el pentagrama, a tempo lento, como yo, entre su música y las sábanas. Diez minutos más tarde el adagio sigue sonando, lo tarareo, me lo llevo a la ducha, me ato los zapatos con sus cuerdas y vamos juntos al trabajo. No consigo dejarle en casa. Conmigo al pincho, a clase de zumba, al vestuario con el monitor y a la cama. Me acosa a todas horas, no me deja pensar, ni vivir, ni escuchar mis gritos suplicándole el silencio.

María Fraile

domingo, 14 de junio de 2015

INSOMNIOS



   He pasado el día sin acordarme de ti. De eso me he dado cuenta cuando al irme a la cama me ha entrado una desazón, como de haber olvidado lavarme los dientes. Y esta noche, sin tu recuerdo en mi insomnio, es tu olvido el que no me deja dormir.


Maria Fraile

martes, 2 de junio de 2015

EL ULTIMÁTUM

    El Ultimátum cae en el mismo momento que llega el autobús, ella escapa por los pelos porque lo dicho se enreda con los ruidos del tubo de escape. El aliento que ha hecho volar las palabras se desvanece y el significado denso de aquella frase formará, junto con los metales pesados del combustible, ese tipo de contaminación que permanece a lo largo de los siglos. El Ultimátum lloverá, se incorporará a la cadena trófica, atrofiará ramas y pasos, caerá como una red – o esto o aquello, o tú o yo Y pocas veces el autobús llegará a tiempo.



domingo, 31 de mayo de 2015

SIN PALABRAS



    

   La palabra no acababa de salir. Doña Amalia, que había vuelto al crucigrama para olvidarse de que el estofado se había ido al carajo, mordía con fuerza el boli para ver si el bic confesaba el maldito vocablo.
Ella siempre había sido más de números pero la médica le dijo en tono tajante – Mire, Doña Amalia, si sigue usted tragándose las palabras, se nos va a poner enferma--
Y sin saber qué hacer con ese bloque amorfo, sin principio ni fin, que le llegaba ya hasta el cuello y que ni los merengues le permitía tragar sin dolor, se dijo que los crucigramas quizás podrían quitarle algo de peso. Y así fue. «ánade, Po, Titan, sibilino, boj, aladro, ñandú» fuera. Luego fue a la tienda de José «usurero, mercachifle, cacique, sanguijuela, ladrón” fuera. Su hija, su hermana, sus amigos, su dios, su propia sombra se encontraron con montañas de palabras a las puertas de sus bocas. Doña Amalia se desahogaba. Poco a poco solo le fueron quedando las expresiones vetustas, los diminutivos pequeñísimos y algunos susurros escondidos desde hacía años entre tanto ruido. Pero poco podía hacer la Doña con los restos, no le llegaban ni para maldecir un estofado y por más que buscaba no encontraba las palabras por ningún lado. Entonces se acordó de que ella, al fin y al cabo, siempre había sido más de números y empezó a contar despacito hasta que el disgusto se le pasara.

María Fraile

viernes, 29 de mayo de 2015

VIEJAS AMIGAS


   Caro da vueltas al café a pesar de que hace años que lo toma sin azúcar. Este gesto, lento, como de gota de agua que martillea la roca con su caer cansino, pone de los nervios a Luisa que sabe desde siempre que su amiga no lo endulza.
Sabe que además a Caro no le gusta el café, ni fumar a pesar de que termina un paquete de cigarrillos al día. Sabe que su color favorito es el azul aunque ella insista en que es el verde. Se conocen desde la secundaria, han crecido juntas.
Por eso Luisa supo que Caro tenía razón cuando ésta le dijo - Flaca, ese rubio no es tu tipo- aunque luego se casó con él porque el chico le hacía reír. De eso hace ya veinte años.
Hoy Luisa sabe que su marido, tampoco es el tipo de Caro a pesar de que ella se empeñe en acostarse con él dos veces por semana. Pero no dice nada, sus palabras serían como esa cucharilla que da vueltas en vano para crear la ilusión de que el trago será menos amargo.

Maria Fraile
(Relato finalista en la modalidad en castellano del mes de Mayo en Lamicrobiblioteca http://lamicrobiblioteca.blogspot.fr/)