sábado, 6 de diciembre de 2014

GRACIAS A DIOS

   Estaban el caballero y su doncella bajo el dosel discutiendo si fornicar vestido era menos pecado que fornicar desnudo, cuando por la ventana entran dos truhanes, enmascarados, puñal en mano. El señor se bate y debate, por única lanza su verga dispuesta, mientras la dama clama a gritos piedad al buen dios, prometiendo vestirse la próxima vez que fornique.
En el forcejeo, el noble pierde dos dedos y una oreja, los bandidos huyen con una bolsa de monedas y una capa de lana fina. La mujer heroica narra victoriosa su proeza, cómo dios la salvó de una muerte segura gracias a la fuerza de sus plegarias. 


 

4 comentarios:

  1. jejeje, gracias a Dios por tú inspiración. Muy buena.

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  2. Me ha gustado. (Pedia Guirre)

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    1. Me alegro Pedia Guirre... Gracias por tu lectura y tu comentario!
      Saludos.

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